Un botijo, tradicionalmente es un considerado un recipiente de barro cocido poroso, diseñado para beber y conservar fresca el agua.
El agua se filtra por los poros de la arcilla y en contacto con el ambiente exterior se evapora, enfriando la que queda dentro.
Este rediseño del botijo, muestra un repensamiento de su estética y funcionalidad, más actualizada a las necesidades contemporáneas. Con su pequeño tamaño (15cmx15cm) permite una mayor movilidad para su transporte cotidiano.